La recesión no es solo una opinión, es un hecho técnico: se define como dos o más trimestres de caída en la actividad económica o una contracción significativa y generalizada en el consumo, la industria, la construcción y el empleo formal. [INDEC] Esto es exactamente lo que estamos viviendo desde finales de 2023: el consumo ha caído en picada, la construcción se ha desplomado, la industria sigue por debajo de los niveles que teníamos antes, y el empleo registrado no muestra señales de recuperación, al contrario, sube el informal [DATO][DATO 2]. Aunque algunos indicadores puedan "rebotar" desde un punto muy bajo, eso no cambia el hecho de que la economía ha estado en contracción.
En cuanto a la pobreza, afirmar que "baja fuertemente" es, por lo menos, apresurado. Puede que haya una mejora estadística momentánea debido a la desaceleración de la inflación o a cambios en la metodología, pero el empobrecimiento se mide por los ingresos reales y la capacidad de consumo. Los salarios y las jubilaciones aún están por debajo de los niveles reales de 2023, las tarifas y los servicios han aumentado considerablemente, y el gasto básico pesa más en los hogares. Eso es empobrecimiento, aunque la línea de pobreza se ajuste.
Si comparamos el inicio de su gestión con finales de 2025, la deuda bruta ha pasado de aproximadamente US$ 425.556 millones a US$ 455.067 millones, lo que significa un aumento de casi US$ 30.000 millones en términos nominales.
En otras palabras, no es que la deuda haya desaparecido; simplemente ha cambiado su composición y la forma en que se presenta. Este crecimiento se debe a capitalizaciones, ajustes por inflación y la emisión de nuevos bonos y préstamos internacionales.
Afirmar que la deuda "bajó" sin especificar qué tipo de deuda estás considerando (consolidada, neta, con cuasi-fiscal, etc.) puede resultar confuso. Si lo medimos de manera estándar (deuda bruta de la Administración Nacional), sí ha aumentado durante la gestión de Milei. [FUENTE]
Las reservas suben, pero es clave aclarar cómo suben. No es principalmente por un boom exportador ni por inversión productiva, sino en buena parte por endeudamiento y operaciones financieras, por eso aclaré que "no hay reservas fuertes".
Mirá que incluso desde fuentes económicas se reconoce que la operación de Bessent no fue solo un regalo ni un rescate sin retorno. El mismo Scott Bessent afirmó que la línea de swap con Argentina fue diseñada para que EEUU no perdiera dinero, algo que él mismo aseguró públicamente ("el ESF nunca ha perdido dinero y no lo perderá ahora").[CITA]
De hecho, para poder "anunciar el reembolso completo" de ese swap y decir que todo está cancelado, Argentina tuvo que recurrir a nueva deuda y reemplazar un acreedor por otro bajo condiciones que no son del todo claras. El resultado fue que Bessent recuperó su capital y obtuvo decenas de millones de dólares en ganancias, mientras que el Banco Central argentino asumió un nuevo pasivo con un costo financiero adicional.[FUENTE]
Esto coincide con la lógica que Bessent mismo defendió: el acuerdo no es un donativo, sino una operación financiera estratégica para EEUU, con la idea de "comprar barato y vender caro" y evitar pérdidas para los contribuyentes estadounidenses. En criollo: nos cagaron.


